miércoles, 10 de octubre de 2007

Santuario Meiji-jingu

La zona de la entrada es impresionante, por lo cuidada que esta, lo grande que es, la cantidad de gente que pasa y no ves basura tirada.


Despues del Tori vas bajando por una gran avenida de tierra, te cruzas con muchos extrajeros si pero tambien con muchos japonenes y ademas vestidos de forma tradicional.
Por lo visto esto es lo más snob de Tokyo, quien se casa aquí tiene poder..., vimos y usamos por primera vez la fuente donde se purifica uno al estilo Sintoista, primero te lavas la mano izquierda, luego la mano derecha y por ultimo sorbes un poco de agua en la boca te enjuagas esta y la escupes.El templo la verdad que gusta pero nos gustó mucho mas todo lo que lo rodeaba. A la salida y pasando el puente que esta al lado de la Estación de Harakuyo vimos a la gente que se disfraza de forma gotica para posar, los que no posan los ves caminando por todos lados, estos lo que hacen es lucirse ante la gente.
Tambien en la zona pegados al parque tienes toda una acera llenas de grupos musicales con sus clubs de fans y todo.

Entramos en una callejuela peatonal llena de tiendas de ropa Gotica, moderna, no tan moderna, rara de todo tipo, apenas podías caminar de tanta gente que habia, los que anunciaban a las tiendas los veías subidos a cajas gritando a traves de un embudo, si un altavoz de los viejos..., su mercancía. Era curioso, entramos luego en una zona pija Omotesando, una calle llena de tiendas de marca con un centro comercial pijo y alli comimos y bien!!! Buffet con segundo, postre y cafe por 1700 yenes, eso si ni se te ocurra pedir una tapa de Jamon Iberico lo tenian a 7500 yenes 10 gramos!!!.

Seguimos viendo toda esa zona y a toda esa gente y tiramos para el hotel a sobar que yo ya me estaba empezando a encontrar mal.

Hoy si me he pegado una paliza escribiendo a ver si algun día estoy a la par. ;)



1 comentario:

Unknown dijo...

Hola familia, veo ke todo bien me alegro. la diferencia hace que el aburrimiento no acuda aunke si el cansancio, disfrutar.

PD. los comentarios amenos